Revolución móvil en Europa. Ecosistemas móviles (y IV)

Escrito por el 5 oct, 2015 en Blog, Tendencias Internet | 0 comentarios

Revolución móvil en Europa. Ecosistemas móviles (y IV)

La actual Revolución Móvil en Europa y el resto del mundo es posible gracias a todo el ecosistema móvil que ha surgido en torno a él. Este ecosistema lo componen unas capas superpuestas sin las cuales, lo que estamos viviendo sería imposible:

  • Las redes e infraestructuras telefónicas
  • Los proveedores de servicios (las telecos)
  • Los fabricantes de dispositivos
  • Los Sitemas Operativos móviles
  • Las plataformas “habilitadoras” (enablement platforms). Hosting, IaaS, CRM, APIs, estándares…
  • Apps y contenido específico para móviles
  • Usuarios finales

Nos centraremos en, probablemente, lo más divertido. Los ecosistemas móviles y los Sistemas Operativos Móviles.

Estado actual de los Sistemas Operativos Móviles

Es la capa o estrato móvil central al ecosistema móvil. Sin las telecos, sin las redes 3G y 4G o sin la conexión a Internet, nuestro móvil no dejaría de ser un pisapapeles.

Sistemas Operativos móviles en Reino Unido, Alemania, Francia, España e Italia

Sistemas Operativos móviles en la Europa de lo s5

Pero en cambio, es lo que lleva dentro, es su corazón y cerebro, esto es, su Sistema Operativo, lo que nos enamora. Eso, y las apps. Y no descubro nada si digo que hablamos de Apple con su iOS, Google con su Android, y a mucha distancia, tanta que hoy día parece insalvable, Microsoft con su Windows Phone, Firefox OS, Samsung con Tizen (será residual y probablemente para Wearables) y ya, resistiéndose a morir pero siendo totalmente residual, Blackberry.

Con cifras del 2014 del Boston Consulting Group para la Europa de los 5 (UK, Alemania, Francia, España e Italia), Android se lleva el 69% del mercado, Apple el 21%, y el 10% se lo reparten Windows Phone, Blackberry y algunos otros residuales en Europa.

Android. ¿Cuál es la estrategia de Google con Android?

La estrategia y objetivo principal de Google con Android era uno. Democratizar el acceso al smartphone a todo el mundo. Y todavía lo sigue siendo con su iniciativa llamada Android One que básicamente consiste en asegurar la fabricación de dispositivos con Android low-cost por menos de 99$. Es un programa en países emergentes como el sudeste asiático e India.

¿Por qué? Principalmente por estas dos razones:

  1. Cuantos más usuarios con un smartphone conectados a todas horas a Internet, más posibilidad de hacer búsquedas, más anuncios servidos y más potencial de hacer dinero para Google. Recuerda que Google, ante todo, ¡es una empresa de publicidad!
  2. Contrarrestar el enorme poder de Apple con su iPhone y su enfoque centrado en apps, donde Google podía perder (y de hecho lo está perdiendo) dominio. Si usas una app, no haces una búsqueda en Google. ¿O no te has fijado que, en Android (al menos el Android “puro” no modifiado por los fabricantes), en todas las pantallas de escritorio aparece la barra de búsqueda de Google?

La estrategia de Google con Android es simple. Que todo el mundo pueda tener un smartphone conectado a Internet para que aumenten las búsquedas en Google y haga más dinero con sus anuncios

La filosofía diferenciadora de Google está en la apertura y el soporte a cualquier tipo de dispositivo con la clara intención de llegar a todo el mercado (high, medium and low end). Google ofrece Android gratis, sin ataduras de licencias y permitiendo la personalización del mismo.

Esto suena muy bien pero ha generado la maldita fragmentación de Android, así como unas experiencias de uso que en nada se parecían según el dispositivo incluso teniendo la misma versión de Android ambos.

Por fortuna la evolución de Android ha ido por buen camino, ha dejado de tener esa mala sensación y experiencia, y los fabricantes empiezan a tomarse en serio dar soporte y actualizar a la última versión una cada vez más amplia gama de dispositivos.

Apple. ¿Cuál es la estrategia de Apple con iOS?

La estrategia de Apple con iPhone parece la más clara y, como fabricante, la más acertada o la que está sacando el máximo beneficio. Fabricar sus propios dispositivos premium, claramente diferenciados del resto y con una calidad extraordinaria acorde a su precio de venta.

Es decir, la estrategia de Apple es vender muchos dispostivos gracias al control, magnífica experiencia y mejor integración del software y hardware. Aunque Apple ya no lidera la innovación, sus productos y la exeriencia son tan buenos, que siguen con esa percepción de ser (casi) los únicos que realmente innovan y se atreven a hacer cosas diferentes.

Ese control del software y hardware lo ejerce en su tienda de aplicaciones, lo que obliga a los desarrolladres de apps a mantener en la Apple Store una calidad que, en general, supera al resto, incluida la Google Play.

La estrategia de Apple con iPhone parece la más clara y, como fabricante, la más acertada o la que está sacando el máximo beneficio. Fabricar sus propios dispositivos premium, claramente diferenciados del resto y con una calidad extraordinaria acorde a su precio de venta. Pero Apple ya no lidera la inovación

Esto ha conseguido disparar a Apple como la compañía con más valor bursátil del mundo. ¿Seguirá Apple en esta posición en un mundo tecnológico que se caracterizará por los Wearables, el IoT y la fragmentación? Personalmente me cuesta creerlo, pero el tiempo lo dirá.

Lo que está claro es que le quedan muchos años siendo disruptivo, y que no quiere quedarse atrás como lo prueba que para 2020 Apple sacará su propio coche autónomo, compitiendo directamente con los Google Cars y demás fabricantes.

¿Por qué el resto no hacen lo mismo? ¿Por qué Samsung, LG o SONY la imitan? Porque no pueden.
Es caro, costoso y complicado crear y desarrollar aplicaciones para sistemas operativos diferentes. Los desarrolladores no desarrollarían para un nuevo sistema operativo, y éste quedaría sin valor… que es exactamente lo que les ha pasado a los “perdedores”.

Windows Phone y el resto de derrotados

Hablar de ecosistemas móviles es hablar de iPhone y Android, al menos en Europa (y casi el resto del mundo).
Microsot intentó subirse al carro con un no tan mal enfocado Windows Phone. Simplemente le pasaron dos cosas:

  • Llegó al menos 2 años tarde, con una gran idea pero en su infancia, y con iPhone y un Android, todavía en pañales comparado con hoy en día, tomando el mercado
  • Una historia reciente de servicios mediocres para móvil, como fue Windows Mobile (que llegó a dominar la era pre-smartphone con las Pocket PC) y una imagen erosionada (¿conocéis algún Windows fanboy?). Cosas como que los teléfonos con Winows Phone 7 no pudieran ser actualizados a Windows Phone 8 un año más tarde (2012) con contribuía a mejorar la imagen de Microsoft y su sistema operativo móvil.

Para muestra, un botón o, en este caso, un vídeo. Steve Ballmer hablando sobre iPhone antes de su lanzamiento (en inglés)

 ¡500 dólares! ¡Por un teléfono no finaciado y sin plan! ¡Es el teléfono más caro del mundo, y no es atractivo para el sector profesional sin un teclado físico!

Aunque Microsot ha intentado seguir el modelo Google (licenciar su sistema operativo y controlar su experiencia con Nokia al estilo Apple), ha llegado tarde. Los usuarios le han dado la espalda. El número, opciones y soporte de apps se quedan muy atrás con respecto a Google y Apple. Los fabricantes también, puesto que Windows Phone no es gratis (hay que pagar licencia) y las opciones de personalización prácticamente no existen.

Microsoft ya no vende licencias. Su estrategia en esta nueva era es la de vender sevicios en la nube. Por eso discontinuará Windows Phone

Microsoft además, ha tirado la toalla. Discontinuará el soporte a Windows Phone (le doy 2 años, para 2017 ó 2018 Windows “cerrará”… al tiempo). Su estrategia ahora es distinta con Satya Nadella. Ya no se ocupan en vender licencias, sino servicios en la nube.

De ahí que Microsoft haya puesto su paquete Office, gratis para todos los usuarios de iPhone y Android (algo impensable no hace mucho tiempo) así como otros servicios móviles. ¿Su objetivo? Que usemos sus productos y paguemos por servicios y planes en la nube, como Microsoft 365, OneDrive ec. Y es una estrategia muy acertada que creará una competencia horizontal en los entornos de Apple y Google.

Hablando de cifras, Windows Phone apenas llega al 5% de penetración en la Europa de los 5, y otros sitemas operativos, como Blackberry, son testimoniales (no, Blackberry no volverá a ser la de antes ni con su Priv, que es Android).

Firefox OS, por ejemplo, aunque fue lanzado hace un año de la mano de la española telefónica, nunca ha tenido en su objetivo competir por un hueco en los mercados desarrollados, sino situarse como una opción económica y de calidad en mercados emergentes, como el de Sudamérica.
Aún así, con iniciativas como Android One (o incluso sin ellas), Firefox OS está condenado al ostracismo y la desaparición.

Sistemas cerrados o sistemas abiertos. El eterno debate

Personalmente me gustan los sistemas abiertos, donde el usuario pueda “tocar” y hacer todo a su antojo. Por eso me gusta más Android y, cuando la marca deja de dar soporte a un terminal, no me lo pienso, me hago root y le cambio sus tripas.

Pero usuarios así somos minoría. Al final, al usuario común le da igual y no sabe realmente la diferencia. Y aquí la estrategia de Apple (sistema cerrado) es la que mejor funciona. Por eso para la mayoría de propietarios de un Android de gama baja, un iPhone es aspiracional por su sencillez de uso y gran experiencia.

De cara al desarrollador de apps, lo más cómodo, sencillo e incluso económico es desarrollar para un solo ecosistema, y cuanto más cerrado y menos opciones ofrezca mejor.

Programar en Android es un dolor de cabeza porque es imposible controlar la experiencia en cada uno de los más de 18 mil dispositivos Android existentes, cada uno con su pantalla, especificaciones y características, aunque no queda más remedio. Y por esta razón, la mayoría de apps en iPhone “lucen” mejor.

Siguiendo esta misma lógica, nuevos sistemas operativos (Windows Phone, Firefox OS, Tizen) tienen extremadamente difícil sobresalir. El duopolio de Google y Apple durará, de momento, otro lustro más como mínimo, a pesar de lo difícil y aventurado que es hacer previsiones a largo plazo sobre tecnología.

Sistema abierto o cerrado, la eterna pregunta. Responden los principales actores

Sistema abierto o cerrado, la eterna pregunta. Responden los principales actores

Sea como sea, mi opinión personal como profesional del medio es que los sistemas abiertos, a la larga, siempre mejoran y empujan la innovación.
Apple fue totalmente innovador y disruptivo en 2007, pero se ha visto obligado a mantener el pulso (quedándose atrás en muchas cosas… ¡la mayoría de novedades de iOS9 se vienen disfrutando en Android desde hace 2 ó más años!) precisamente por el empuje de Google por un lado, y de novedades que traían los fabricantes por otro (¿recordamos a Steve Jobs renegando de la stylus en 2007? ¿o de que la pantalla de 3.5 pulgadas era la ideal para un smartphone? ¿O de cómo la multitarea era un chiste en el iPhone hasta iOS9?)

El caso es que la industria móvil está que arde. El futuro que nos queda es apasionante. El móvil es, literalmente, el mando a distancia de nuestras vidas, integrándose en un futuro no muy lejano con todo nuestro entorno gracias al Wearable Computing, el Internet de las Cosas y, en un futuro no tan lejano, la robótica, entendiendo los Google Cars y resto de coches sin conductor como uno de los muchos tipos de robots con los que viviremos.

Mobile is King. El futuro, Wearable and Robotics. El futuro que tenemos por delante es apasionante

Leer: Revolución móvil en Europa. Impacto en la Sociedad (III)

 

Director de e-commerce, Digital Marketing e Innovación en Parques Reunidos, mente emprendedora, y game changer. Inbound Marketer, SEO, Project leader, profesor de Máster, geek, apasionado de la tecnología, la Revolución Móvil y lo que está por llegar. No hay nada imposible si puedes imaginarlo

Y tú, ¿Qué opinas?

%d personas les gusta esto: